Fiesta “Fin del Mundo” convertida en una batalla campal entre Carabineros y jóvenes
Cerca de las 15.00 horas del pasado domingo una gran cantidad de jóvenes caminaba por la calle Manuel Montt, en dirección al estadio de Peñablanca, ubicado en la calle Los Aromos, en Villa Alemana.
La cita era un festival de Rock, llamado “Fiesta del Fin del Mundo”, en el lugar se reunieron cerca de 7 mil jóvenes; la policía resguardaba desde temprano las dependencias del supermercado Santa Isabel, que se ubica en Hipódromo con El Troncal, a metros del campo deportivo donde se realizaría el evento; en ese centro comercial los jóvenes de ambos sexos permanecían en largas filas con sus compras que en general eran bebidas alcohólicas; hasta ese momento todo se desarrollaba con absoluta normalidad, en tanto, en la esquina del Troncal con Los Aromos, otro grupo de Carabineros en el furgón móvil y funcionarios en motos vigilaban a los espectadores que concurrían por cientos hacia el estadio. Más tarde, pero aún con luz solar, llegaron hasta esa esquina dos carros con efectivos de fuerzas especiales (GOPE) quienes veían pasar a los jóvenes los cuales se dirigían al evento. Cerca de las 20.00 horas cientos de jóvenes se retiraban del lugar pacíficamente, el festival continuaba desarrollándose, y algunos de ellos estaban siendo controlados sus documentos por los Carabineros en la esquina Los Aromos con el Troncal urbano.
Testigos
Guido Andaur, un mecánico que vive justo al frente de donde se desarrollaba la actividad comenta “me sentía mal, estuve casi todo el día en cama, escuché ruidos y me levanté, ví muchos jóvenes en dirección al estadio, que queda a metros donde vivo, pude ver miles de personas gritando, saltando al interior del campo de juego. Posteriormente los jóvenes no querían retirarse del estadio y los policías comenzaron a lanzar bombas lacrimógenas al interior del recinto, de ahí para adelante se formó una verdadera batalla campal, los jóvenes reaccionaron con piedras y los policías a su vez daban palos a diestra y siniestra, vi tanto joven ensangrentado que saqué mi cámara fotográfica para grabar, pero un Carabinero me empujó en forma brusca al interior del taller mecánico, y me dijo que no podía sacar fotos, que me llevaría preso, desde el segundo piso podía ver todo lo que estaba ocurriendo era verdaderamente un desastre humano”.
Otro de los afectados es Pancho Márquez quien afirma “yo fui a ver a las bandas y cuando me retiraba tranquilamente, me tomaron detenido sin razón, había un descontrol total, me opuse a la detención, pero me dieron un palo en mis pantorrillas que casi no podía caminar, las chiquillas eran tratadas como hombres a palos, sin ninguna delicadeza, pienso que la seguridad falló en su totalidad”
Cerca de las 22,30 horas, intentamos acercarnos hasta el lugar del evento, pero jóvenes en un caos total habían cortado el tránsito en el Troncal, a la altura de la bomba Shell, la cual estaba cerrada y sus operarios vigilaban lo que ocurría, el corte fue hecho con piedras y botellas en toda la calle, no había resguardo policial alguno en ese momento en el sector, tratamos de evadir el bloqueo ye intentamos llegar al supermercado Santa Isabel por calle hipódromo, que también estaba bloqueada, y jóvenes desbordados apedreaban el supermercado, e intentaban derribar la reja perimetral. Lo mismo se vivía en calle Los Aromos, donde los mismos jóvenes nos sugirieron no avanzar con el vehículo pues lo podían volcar.
La voz de la comunidad
El pasado miércoles en reunión de las Organizaciones de Peñablanca el tema fue tratado, allí la Presidenta de la Junta de Vecinos Wilson, Nelsa Umaña manifestó a los dirigentes “me enteré del evento en la Cámara de Comercio, la señora Angelina Cuneo me informó, el tema me preocupó mucho, y como se inauguraba el Festival de la Nueva Ola, en la Plaza Belén, me fui temprano a esperar al Alcalde y exponerle la situación, por suerte llegó temprano, le conté del evento que se llevaría a cabo el día siguiente y lo que había pasado el año pasado con el mismo festival, donde hubo daños a la propiedad privada, él (Alcalde), se frotó las manos y dijo que él no tenia nada que ver con eso, que él hacía festivales como éste (señalando hacia la plaza), que la Gobernación había autorizado. También llamé al Concejal Antonio Barchesi, explicándole lo mismo para que él llamara a la Gobernación, me dijo que no sabía nada de eso, y que llamaría a la Gobernación, lo mismo hice con el concejal Alonso Fierro. Como la preocupación continuaba hablé con representantes de la Gobernación en una actividad pública y me dijeron que estaba todo controlado, y que ellos no se podían negar a esa actividad, que les habían informado los organizadores que contaban con 50 guardias privados, y que ellos les exigieron 50 más”.
En días posteriores, se notaron las reales dimensiones de la noche vivida, cuando Carabineros informó de funcionarios heridos, carros policiales dañados, y mas de medio centenar de detenidos en dependencias policiales, En tanto, los jóvenes comenzaron a realizar sus denuncias del maltrato recibido por las fuerzas policiales, a través de diversos medios de comunicación y en las redes sociales, denuncias que incluyen las de fotógrafos agredidos por grabar escenas de lo que ocurría en el lugar. Además, 4 muchachas universitarias afectadas presentaron querellas ante la justicia militar en Valparaíso, por abusos sexuales recibidos por parte de funcionarios policiales a quienes identificaron, lo que incluyó golpes y tocaciones en sus partes íntimas.
Adjunto, en nota aparte, el Club Peñablanca realiza una declaración pública respecto a su visión de lo ocurrido, en tanto la Agrupación de Organizaciones Sociales de Peñablanca informó que enviará una carta de protesta a las autoridades comunales, Gobernación y Ministerio del Interior.

